TMC integra servicios de asesoría en gestión de riesgos y auditoría tecnológica, junto con soluciones financieras y contables, para fortalecer el control organizacional, respaldar el cumplimiento y generar información confiable para la toma de decisiones.
TMC integra servicios de asesoría en gestión de riesgos y auditoría tecnológica, junto con soluciones financieras y contables, para fortalecer el control organizacional, respaldar el cumplimiento y generar información confiable para la toma de decisiones.
Cómo operamos: TMC presta directamente servicios profesionales de tecnología, auditoría, riesgos, contabilidad y cumplimiento. En medios de pago y banca digital orienta al cliente y facilita la conexión con un aliado especializado, responsable de las soluciones tecnológicas según el contrato.
El área de Auditoría y Consultoría de TI acompaña a instituciones financieras, aseguradoras y empresas del sector energético, con experiencia directa en ejercicios de continuidad de negocio y recuperación ante desastres. La práctica se extiende además a empresas comerciales de distintos rubros, donde el control interno y la información contable confiable pesan tanto como en un entorno regulado.
Trabajamos con un enfoque práctico y orientado a riesgo: identificamos lo que puede fallar antes de que falle, y lo documentamos de forma que resista una auditoría externa. La dirección de la práctica integra capacidades en continuidad de negocio, gestión tecnológica y contabilidad, combinando criterio financiero con evaluación de riesgos y controles.
Servicios profesionales de TMC en tecnología y contabilidad, junto con soluciones digitales ofrecidas mediante un aliado especializado.
Auditoría de TI, gobierno, riesgos tecnológicos, ciberseguridad y continuidad de negocio.
Servicios contables, certificación de sistemas, obligaciones fiscales y cumplimiento normativo.
Pasarelas de pago, enlaces de cobro, billeteras digitales e integraciones para comercios e instituciones.
Una obligación legal vigente desde 1998 que la mayoría de las empresas panameñas desconoce, y que exige exactamente lo que esta firma hace: evaluar un sistema y sostener un criterio contable.
El artículo 6 del Decreto Ejecutivo 34 de 1998 lo establece de forma expresa, y la Dirección General de Ingresos confirmó su vigencia en 2011. Aplica sin importar el tamaño de la empresa, la marca del software ni si fue adquirido o desarrollado internamente.
TMC evalúa el sistema y emite la certificación en la misma firma: la dirección de la práctica integra el ejercicio profesional del CPA y la experiencia en auditoría de sistemas.
De B/.100 a B/.500 por cada mes de atraso en los registros de contabilidad, conforme al artículo 87 del Código de Comercio.
De B/.100 hasta B/.5,000 para los supuestos más graves del artículo 23 del Decreto Ejecutivo 34 de 1998.
La multa suele ser el menor de los problemas: un sistema que no acredita integridad debilita el valor probatorio de toda la contabilidad.
Entornos regulados donde el control no es opcional, y empresas comerciales donde ordenar la operación es lo que sostiene el crecimiento.
Auditoría de sistemas, controles automatizados, prevención LA/FT y soporte ante requerimientos del regulador.
Aseguramiento de plataformas core, gestión de riesgo tecnológico y revisión de controles de información.
Continuidad de negocio, recuperación ante desastres y resiliencia operativa de sistemas críticos.
Empresas comerciales de distintos rubros: control interno, ordenamiento contable, cumplimiento fiscal y automatización de procesos administrativos.
Reducción de riesgos tecnológicos y cumplimiento con estándares internacionales.
Protección de información crítica y menor exposición a ataques cibernéticos.
Menores costos y errores mediante automatización de tareas repetitivas.
Confianza ante auditores, reguladores y directivos.
Acceso flexible a especialistas certificados, sin costos de estructura interna.
Continuidad del servicio y equipo escalable según la carga de trabajo.
Ponemos a su disposición distintos canales de atención directa, gestionados con la misma prioridad y formalidad que el resto de nuestro trabajo.