Facturar bien es solo la mitad del proceso. La otra mitad es cobrar lo facturado a tiempo, y ahí es donde muchas empresas pierden control sin notarlo.
La facturación electrónica en Panamá tiene requisitos técnicos específicos que, si no se cumplen correctamente, generan rechazos o inconsistencias frente a la DGI. Ese es apenas el primer paso del ciclo.
El segundo problema, más frecuente, es que las cuentas por cobrar se acumulan sin un seguimiento sistemático: nadie tiene claro cuánto está vencido, de quién, y desde cuándo, hasta que el flujo de caja empieza a sentirlo.
Configuración y operación de la facturación electrónica conforme a la normativa vigente, control de ventas con conciliación entre lo facturado y lo cobrado, y gestión de cobranza con seguimiento de cartera vencida por cliente y por antigüedad.
El objetivo es que el ciclo completo, de la factura al cobro, quede visible en un solo reporte, en lugar de vivir repartido entre distintas planillas o sistemas que nadie termina de conciliar.
Se revisa la causa del rechazo, se corrige y se vuelve a someter dentro de los plazos que la normativa de facturación electrónica permite para ese tipo de ajuste.
Incluye el seguimiento y la priorización de la cartera vencida; el contacto directo con clientes específicos se coordina con la empresa según su relación comercial con cada uno.
El servicio se adapta al sistema de facturación y contabilidad que la empresa ya tiene, sin que sea necesario migrar de plataforma para implementarlo.
Una conversación breve basta para orientar qué solución corresponde y poner en contacto a su empresa con el aliado adecuado.