No siempre tiene sentido contratar una posición permanente para una necesidad puntual o estacional. El co-sourcing pone especialización externa al servicio del equipo interno, sin que éste pierda el control de la operación.
Hay picos de trabajo, como el cierre de un proyecto regulatorio o una auditoría con plazo fijo, que no justifican una posición permanente pero sí requieren especialización inmediata. Contratar y capacitar a alguien para ese pico suele llegar tarde y costar más que la solución.
El co-sourcing resuelve esa brecha: el equipo interno mantiene la propiedad y el control de la operación, y TMC aporta la carga de trabajo extraordinaria, la especialización puntual o la independencia que un ejercicio específico requiere.
Apoyo externo en operaciones críticas de TI durante períodos de alta demanda, supervisión especializada de proyectos puntuales, y cobertura de vacantes técnicas mientras se completa una contratación permanente.
El alcance y la duración se definen por escrito antes de iniciar, con el equipo interno como responsable final de la operación en todo momento.
No. La modalidad está pensada exactamente para lo contrario: el equipo interno mantiene la operación y TMC aporta la especialización puntual o la carga extraordinaria que ese equipo no puede absorber en el momento.
Por el plazo que dure la necesidad puntual: un proyecto, un cierre regulatorio, una cobertura temporal. No es una modalidad pensada para sustituir una posición permanente.
En ese caso conviene revisar si corresponde una contratación interna. El co-sourcing es una solución puente, no un sustituto de la estructura permanente cuando la carga de trabajo deja de ser puntual.
Una conversación breve basta para orientar qué solución corresponde y poner en contacto a su empresa con el aliado adecuado.